Qianjiang, China – 21 de enero de 2026 — En un movimiento que redefine el futuro del almacenamiento de energía a gran escala, se ha anunciado la plena operatividad de la primera fase de la estación de almacenamiento de energía con baterías de iones de sodio en Qianjiang, provincia de Hubei. Desarrollada por el gigante estatal Datang Group, esta instalación marca el inicio de la era post-litio en la infraestructura eléctrica global.
El Proyecto Qianjiang: Potencia y Alcance
La planta, que utiliza tecnología de vanguardia de HiNa Battery Technology, ha completado su primera etapa con una capacidad de 50 MW / 100 MWh. Con una sola carga, el sistema es capaz de almacenar hasta 100,000 kWh, lo suficiente para cubrir las necesidades eléctricas diarias de aproximadamente 12,000 hogares.
Este proyecto no solo es una proeza de ingeniería, sino una pieza clave para la sostenibilidad, estimándose una reducción anual de más de 13,000 toneladas de emisiones de CO2. La meta final de la instalación es alcanzar los 200 MWh, consolidándose como el referente mundial de esta tecnología.
Sodio vs. Litio: Una Nueva Jerarquía Tecnológica
Aunque el litio ha dominado la última década, el sodio emerge como el competidor definitivo para el almacenamiento estacionario (redes eléctricas). Las diferencias fundamentales son:
Las baterías de sodio utilizan aluminio en lugar de cobre para sus colectores de corriente, lo que reduce aún más los costos y permite que la batería se descargue totalmente a 0 voltios para un transporte seguro, algo imposible con el litio.
Impacto en el Sector Energético y la Energía Solar
El despliegue masivo de baterías de sodio representa un cambio de paradigma para la energía solar a nivel mundial por tres razones críticas:
Eliminación de la Intermitencia: La mayor barrera para la energía solar es que «el sol no brilla de noche». El bajo costo del sodio permite construir parques solares con capacidades de almacenamiento masivas que antes eran económicamente inviables con litio.
Soberanía Energética: Al no depender de las limitadas reservas de litio (concentradas en pocos países), las naciones pueden escalar su infraestructura renovable utilizando recursos locales y abundantes.
Hibridación de Redes: La tecnología de sodio facilita la creación de «micro-redes» en zonas rurales o climas extremos donde las baterías convencionales fallan, permitiendo que la energía solar llegue a los rincones más remotos del planeta.
»La puesta en marcha en Qianjiang demuestra que el sodio ya no es una tecnología de laboratorio, sino una realidad industrial. Es el ‘eslabón perdido’ que permitirá que la energía solar se convierta en la base de la carga base de la red eléctrica global», señalan analistas del sector.
Con la capacidad de producción global de baterías de sodio proyectada para superar los 400 GWh antes de 2030, el hito de Qianjiang es solo el primer paso hacia una red eléctrica más barata, segura y verdaderamente renovable.


